Como el mundo, la arquitectura evoluciona todos los días y nos ofrece nuevas plataformas sobre las cuales desarrollar y engrandecer la creatividad y la profesión, la finalidad es mejorar los procesos y hacerlos más profesionales para que nuestro usuario esté satisfecho con el trabajo que hacemos para el.

Hoy día resulta fundamental tener un modelo 3d del diseño que se ha presentado, este servicio, mejor conocido como render, ha venido a integrarse al proceso arquitectónico para darle al usuario una ventaja sobre su propia imaginación, y es que sabemos que una imagen vale más que mil palabras, y el render se trata de ello justamente. Los planos ayudan, las ilustraciones y el arte son pieza fundamental que impulsan nuestro diseño y que permite al usuario tener una visión de lo que queremos representar, sin embargo, el render nos permite una visualización prácticamente real de lo que creamos, nuestro diseño hecho de manera virtual, pero con texturas y proporciones que permitirán a nuestro usuario una mejor percepción de la forma en que lucirá su casa, o lo que sea que estemos diseñando.

                           

 

Tener una idea clara de cómo va a habitar nuestro usuario debe ser un objetivo que por el cual esmerarnos continuamente, tomar las herramientas que la tecnología nos permite y plasmar la idea debe ser ya parte obligada del proceso de trabajo arquitectónico. Los usuarios se apropian del diseño, lo hacen suyo, y esta herramienta del render permite que el usuario de inmediato se sienta parte del diseño que le presentamos, puede verlo o incluso viajar dentro de él, la percepción sin duda cambia, crece, se hace más valiosa y desde luego, se agradece.

 Debemos hacer que nuestro cliente se sienta dueño de lo que vamos a construir para él, mientras más cercano y real hagamos este proceso mejor será el entendimiento que él tendrá con la arquitectura, y parte de este valor añadido que damos a lo que hacemos es justamente mostrarle renders de buena calidad que permitan una conexión entre usuario y arquitecto, aterrizar las ideas significa poder ver lo que el profesional me está diciendo, transformarlo en un lenguaje que ambos podamos entender fácilmente. 

Además este trabajo no únicamente permite un cambio de percepción del usuario, también, el mismo usuario le da más valor a lo que hacemos, permitiendo con esto que nuestro trabajo sea más apreciado y desde luego, mejor percibido. Por ello resulta necesario que le demos el valor que merece este proceso y que elevemos nuestra capacitación para entregar mejores resultados.

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