La arquitectura siempre será una suma, suma de voluntades, de esfuerzo, de talento, de creatividad y de mucho compromiso con nuestro usuario quien es el elemento central.

Como profesionales en arquitectura, debemos estar comprometidos en la formación de un equipo sólido que permita ampliar nuestra visión, hacerla más robusta y por consiguiente más rica en propuesta. Hay un camino que se recorre para lograr este objetivo y estar dispuesto a atravesarlo significa entender que cada persona viene a ser complemento de una visión global, de un objetivo más grande.

Todos los involucrados en nuestro quehacer deben funcionar de manera que aporten con su experiencia y visión a la transformación de un entorno determinado, los aportes individuales que se generan la dan una personalidad específica al proyecto que se está desarrollando, esto nos permite entender que hasta cierto punto una creación arquitectónica es la incorporación de personalidades que crean una propia al proyecto en cuestión.

A todos nos inspiran cosas diferentes, cada uno tenemos una identidad que nos define como personas, nuestro usuario no es la excepción, por ello debemos entender que para él también representa una aventura estar frente a un arquitecto, poner en manos de este profesional todos sus deseos y anhelos, su entorno, su inversión, no es tarea sencilla, de ahí que nuestro compromiso con el usuario que se arriesga a poner su proyecto en nuestras manos, es el de darle gratas satisfacciones con el resultado del diseño, con la incorporación al entorno de su edificación, y desde luego con el rendimiento de su inversión.

 

 

Nuestra labor permite el crecimiento, no únicamente de nuestra marca, sino de todo el sector, todos aquellos proveedores involucrados en cada una de las etapas que trae este proceso vienen a darle fuerza a lo que hacemos y lo profesionaliza, desde aquel papel que usamos para bocetar las ideas preliminares hasta aquello que nuestra imaginación y propuesta permite, impulsará a todo un sector relacionado con nuestra actividad.

El respeto al proceso de creación de un proyecto arquitectónico es respetar a la arquitectura misma, entender que hoy día este es un proceso multidisciplinario, nos permite enriquecer nuestro trabajo, da más valor a lo que hacemos y por ende empodera a nuestro gremio, permite presentar proyectos más completos elevando su calidad y deja a nuestro usuario satisfecho con el resultado. Cada experto dentro de nuestro equipo debe entender la labor que le corresponde realizar, debe tener clara su función dentro del proceso y la razón por la que él está cubriendo ese compromiso.

Aprender todos los días de nuestra labor y la manera en cómo podemos mejorarla es comprometerse con nosotros mismos y nuestro equipo, los resultados que se derivarán de esto nos confirmarán que vamos en el camino adecuado para solidificar nuestra marca como arquitectos pero sobre todo como equipo.

Apaloosa Estudio de Arquitectura.